Al igual que las natillas y el tocinillo del cielo, los huevos quimbos tienen su origen en los conventos españoles.

Ingredientes

  • 2 yemas
  • 1 clara
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharada de harina 0000 previamente tamizada
  • 1/2 cucharadita de polvo para hornear
  • Manteca, cantidad necesaria

Ingredientes para el almíbar

  • 350 cc de agua
  • 350 g de azúcar
  • 70 cc de brandy o cognac

 

El crecimiento de los conventos y de la industria de la viticultura en muchas ocasiones ha ido de la mano. En las bodegas, antiguamente se utilizaban las claras de huevo en el proceso de clarificación del vino. Como usaban tantas claras y no sabían qué hacer con el sobrante de las yemas, se tenía por costumbre juntarlas y dejarlas en los conventos vecinos.

Preparación

  1. Colocar las yemas y la clara en un recipiente
  2. Batir hasta que estén blancas y espumosas
  3. Agregar, suavemente, la harina tamizada, el polvo de hornear y la esencia de vainilla
  4. Enmantecar 12 moldecitos para horno
  5. Vertir el batido hasta llenar las dos terceras partes del molde
  6. Colocar los moldes en una placa
  7. Hornear a fuego moderado durante 10 minutos
  8. Retirar una vez que la preparación esté bien cuajada y seca

Presentar los huevos quimbos entro de pequeñas copas

Imagen cortesía de Raza Folklorica

Preparación del almíbar

  1. Llevar el agua y el azúcar en una pequeña olla al fuego, hasta que se forme un almíbar a punto hilo
  2. Agregar luego el cognac
  3. Dejar evaporar el alcohol
  4. Retirar del fuego

 

Armado y presentación

  1. Desmoldar los huevos quimbos
  2. Colocarlos en una fuente y cubrirlos con el almíbar caliente
  3. Dejar que se impregnen del almíbar
  4. Voltearlos para conseguir que estén completamente humedecidos
  5. Dejar enfriar
  6. Colocarlos, una vez fríos, dentro de recipientes pequeños
  7. Agregar un toque adicional de almíbar a cada uno

En algunos países latinoamericanos, debido a su empleo en los conventos, quedó popularizado el plato como postre de la época colonial española. El escritor culinario de finales del siglo XVIII Juan de la Mata menciona los huevos moles en su obra.? Con los mismos ingredientes que la receta andaluza, se conocen los huevos chimbos o quimbos en Costa Rica,? Guatemala, Colombia, Chile, Paraguay, Perú y Bolivia, mientras que la variante canaria fue trasmitida en Argentina y Venezuela.

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